El mayo



Nuestros antepasados nos han transmitido tradiciones y costumbres que han pasado de generación en generación. Muchas se han perdido o están a punto de desaparecer. Es nuestra tarea conservar aquellas que aún quedan e intentar recuperar las que se han perdido, pero también debemos conocer el por qué de estas costumbres. Una de ellas es el mayo.
Entre las costumbres que habían desaparecido en Pedroso tenemos "el mayo' aunque se recuperó el año 1998. Esperemos que se continúe con ella.
El mayo es un tronco de lo más alto y grueso que se pudiera encontrar, comúnmente de haya, y que se coloca en la esquina del Rosal. Se pone cada año cuando llega el primero de mayo, en las denominadas fiestas de mayo o "los mayos", de ahí también su nombre.
Los encargados de colocarlo eran los mozos y los quintos (Hoy en día participa todo el que quiere). Para ello es necesario gastar tiempo y desarrollar un importante esfuerzo físico, puesto que el árbol elegido, que previamente ha tenido que ser talado, pelado de sus ramas y transportado hasta el lugar de costumbre, sólo se podía levantar ayudándose de sogas y de un buen número de brazos.
Antiguamente los mozos del pueblo iban al monte para escoger el haya más alta del bosque y lo llevaban al pueblo sin ayuda de ningún elemento mecánico, solo con la fuerza de sus manos o de las caballerías; ahora como es de suponer se ha modificado esa tradición y se trae el árbol con la ayuda de un vehículo.
En cambio, como se puede apreciar en la fotografía, el árbol todavía se levanta como se hacía antes; con unos palos, unas cuerdas y un poco de imaginación.
El ayuntamiento cedía el tronco a los mozos para que luego se subastase y con el dinero sacado se hiciera una merienda a la que se solía invitar a las mozas.
Una explicación a esta costumbre podía ser que los adolescentes se debían de someter a ciertas pruebas, a través de las cuales intentaban poner de manifiesto que eran poseedores de cualidades precisas para ser tenido como mozo o adulto y así poder participar en todos los actos propios de la mocedad.