El nogal y la nuez


Es interesante que conozcamos un poco sobre este árbol y su fruto que nos está dando fama en la comarca.

La palabra nogal procede de la latina “nucalis” que se deriva de la voz “nux” (nuez). A este árbol también se le llama noguera en Pedroso. Su nombre científico es Juqlans regia, que traducido del latín significa "bellota de Júpiter”.

El nogal es un árbol de gran porte y no muy elevado, raramente pasa de los 20 m. de altura, su tronco, con fuertes ramificaciones, es grueso, de corteza lisa y grisácea, a veces algo resquebrajada. Su copa es ancha, redondeada y con muchas ramificaciones principales. Las raíces son pivotantes y profundizan mucho en el suelo.

Se multiplica normalmente por semillas (la nuez) que se debe sembrar al principio de la primavera a una profundidad de 2 a 5 cm.

Es un árbol que habita de forma natural en el sudoeste de Europa y continúa hasta el Himalaya. Aunque en muchos sitios, como California, se explotan como auténticas plantaciones industriales.

Sin embargo en nuestra tierra, la mayoría de las veces, ha sido un árbol relegado a los lindes o ribazos que delimitan las piezas y en más de una ocasión aquel árbol que creció sin que nadie le prestara mucha atención ha servido como motivo de discusión entre vecinos. En la actualidad se está plantado a nivel industrial.

Aunque el nogal es indiferente a la naturaleza de los suelos, prefiere terrenos fértiles, frescos y sueltos. Resiste bien los fríos invernales, pero le perjudican las heladas primaverales. Es un árbol bastante longevo, pudiendo aproximarse, en algunos casos al millar de años, aunque raramente se ve un ejemplar de más de cien años.

Cada árbol tiene flores masculinas y femeninas, las primeras nacen en las ramas del año anterior, mientras que las segundas nacen en las que se forman el mismo año. El fruto recién formado es carnoso y no abridero; la nuez ocupa casi todo su interior, y la cáscara, carnosa y verde cuando es tierna, acaba ennegreciéndose. Dentro está la nuez, cuyo aspecto recuerda a un pequeño cerebro. Los frutos maduran en otoño y como dice el refrán: “Por san Justo y san Pastor, entran las nueces en sabor, las mozas en amor y las viejas en dolor”.

Tradicionalmente en nuestro pueblo se ha aprovechado de la noguera la nuez y la madera. La recogida de la nuez, que se hace pegando a las ramas con una "lata” o vara larga, de ahí avareo, ha sido casi siempre un acontecimiento familiar. La madera ha sido y sigue siendo muy apreciada en ebanistería, ya que es dura y homogénea, de color pardo grisáceo con vetas oscuras; se trabaja fácilmente, admite el pulimento y permite un excelente acabado, sólo tenemos que fijarnos en algunas de las puertas de Pedroso.

La nuez es un fruto seco obtenido como semilla del nogal común. Es un fruto seco oleaginosos de alto valor nutritivo y como tal destaca por su contenido en grasa, que constituye más de las 3/5 partes de su peso. En su composición abundan los ácidos grasos polisaturados, además de lecitina. Que reducen el nivel de colesterol y de triglicéridos en la sangre, evita la formación de coágulos o trombos dentro de los vasos sanguíneos y frena los procesos inflamatorios

En cuanto a su valor nutritivo las nueces contienen hasta un 18% de proteínas. Es buena fuente de vitaminas B1, B2, B3 y especialmente de B6. Esta vitamina interviene en el buen funcionamiento del cerebro, así como en la producción de glóbulos rojos en sangre. En minerales destaca el fósforo, el potasio y el magnesio. Las nueces, al igual que otros frutos secos, son una de las mejores fuentes de oligoelementos, sustancias que el organismo necesita en pequeña cantidad, pero que desempeñan funciones muy importantes. Los más abundantes son el zinc, cobre y manganeso. Ventajas e inconvenientes de su consumo.

Por su gran aporte calórico y nutritivo, el consumo moderado de nueces es interesante en aquellas situaciones en las que el organismo está sometido a un esfuerzo suplementario: deportistas, estudiantes en época de exámenes, convalecencia de enfermedades y estrés físico en general. Por otra parte, debido a la calidad saludable de su grasa están especialmente indicadas en personas con afecciones cardiovasculares y colesterol y triglicéridos elevados. Es suficiente tomar 3-4 nueces al día, aunque no hay que olvidar que, al igual que otros frutos secos oleaginosos, es un alimento muy calórico, y se ha controlar el consumo en caso de exceso de peso. Por tanto, para obtener los efectos beneficiosos de este alimento, su consumo ha de reemplazar al de otros alimentos calóricos (mantequilla, margarina, embutidos), y no añadirse en la dieta como suplemento.

Consejos en la conservación. Las nueces deben conservarse en frascos bien cerrados. Debido a su riqueza en ácidos grasos insaturados se enrancian con mayor rapidez que otros frutos secos oleaginosos.

El mayo



Nuestros antepasados nos han transmitido tradiciones y costumbres que han pasado de generación en generación. Muchas se han perdido o están a punto de desaparecer. Es nuestra tarea conservar aquellas que aún quedan e intentar recuperar las que se han perdido, pero también debemos conocer el por qué de estas costumbres. Una de ellas es el mayo.
Entre las costumbres que habían desaparecido en Pedroso tenemos "el mayo' aunque se recuperó el año 1998. Esperemos que se continúe con ella.
El mayo es un tronco de lo más alto y grueso que se pudiera encontrar, comúnmente de haya, y que se coloca en la esquina del Rosal. Se pone cada año cuando llega el primero de mayo, en las denominadas fiestas de mayo o "los mayos", de ahí también su nombre.
Los encargados de colocarlo eran los mozos y los quintos (Hoy en día participa todo el que quiere). Para ello es necesario gastar tiempo y desarrollar un importante esfuerzo físico, puesto que el árbol elegido, que previamente ha tenido que ser talado, pelado de sus ramas y transportado hasta el lugar de costumbre, sólo se podía levantar ayudándose de sogas y de un buen número de brazos.
Antiguamente los mozos del pueblo iban al monte para escoger el haya más alta del bosque y lo llevaban al pueblo sin ayuda de ningún elemento mecánico, solo con la fuerza de sus manos o de las caballerías; ahora como es de suponer se ha modificado esa tradición y se trae el árbol con la ayuda de un vehículo.
En cambio, como se puede apreciar en la fotografía, el árbol todavía se levanta como se hacía antes; con unos palos, unas cuerdas y un poco de imaginación.
El ayuntamiento cedía el tronco a los mozos para que luego se subastase y con el dinero sacado se hiciera una merienda a la que se solía invitar a las mozas.
Una explicación a esta costumbre podía ser que los adolescentes se debían de someter a ciertas pruebas, a través de las cuales intentaban poner de manifiesto que eran poseedores de cualidades precisas para ser tenido como mozo o adulto y así poder participar en todos los actos propios de la mocedad.

La danza



En Pedroso las danzas tradicionales se habían perdido, pero por fortuna y gracias al esfuerzo de la gente se han recuperado (año 1995).
Los danzadores solían ser ocho mozos (siempre pares), cuyas edades oscilaban entre los 14 (los últimos en integrarse al grupo) y los 25 años.
Se solía abandonar el grupo de danzadores en varios momentos: cuando iban a la mili, cuando se echaban novia o cuando se casaban.
Era costumbre también que los danzadores fueran acompañados por un noveno personaje llamado de varias maneras: cachirulo, cachiberrio, cachi, zurramoscas... Esta figura se viste de manera diferente que los danzadores y lleva a veces en la mano una divisa de su función (una fusta, un látigo de cola de caballo...).
Tiene encomendada diversas labores: dirigir la danza, hacer reír a los espectadores, echar los brindis, dedicar cada uno de los bailes que se realizan en la plaza a todo el público o a colectivos específicos de¡ mismo o a personalidades importantes que se encuentran presentes con el fin de que el público dé dinero para sufragar los gastos de¡ grupo como las meriendas o los músicos...
Los danzadores tienen la misión de acompañar al Patrón o Patrona durante las fiestas mayores de la localidad en todo el recorrido de la procesión.
Después de los actos litúrgicos hacen una exhibición de sus cualidades en la plaza del pueblo delante de todos los presentes.
Tradicionalmente la danza ha sido asunto exclusivo de barones y sobre todo de barones jóvenes solteros. Una de las pruebas a las que se sometían los jóvenes era hacerse danzadores, ya que la danza era una ocasión privilegiada que los mozos solteros aprovechaban para mostrar que estaban en posesión de determinadas cualidades viriles que eran muy apreciadas o admiradas por las mozas. Pero no hay que olvidarse que también tiene otro tipo de interpretaciones como el ser un bello espectáculo, una tradición del pueblo y como un homenaje religioso.
Sin embargo, hoy en día, y como consecuencia de la escasez de muchachos en nuestro pueblo y de la igualdad de sexos, suelen danzar tanto chicas como chicos.
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El roble de la Virgen


La tradición popular sitúa la aparición de la Virgen del Patrocinio (Patrona de Pedroso) en un Roble de más de 500 años de antigüedad que se encuentra, o mejor dicho se encontraba, en el camino de las Viñas, pero nada sabemos de esto como no sea la cancioncilla que dice: "La Virgen del Patrocinio ni es comprada ni en vendida, que es bajada del Cielo y en el Roble aparecida". Tiene en su tronco una fotografía de la Virgen que muy venerada y visitada por los habitantes del pueblo.

Hace unos años apareció en el suplemento del periódico “El País” un artículo en el que nos lo bautizaron como 'El roble de la lluvia' donde llegaron a conclusiones erróneas en sus entrevistas o simplemente titularon el artículo con lo que más les chocó. Está bien que hayamos salido en la prensa, esto nos puede ayudar a valorar un poco más lo que tenemos pero creo que lo que tenemos es suficientemente importante sin tener que recurrir a costumbres que nos son ajenas.

Como muy bien dice el artículo, “El Roble de la Virgen” es un quejigo, su nombre científico es Quercus faginea. En el libro “Árboles singulares de la Península ibérica” está recogido y catalogado. Allí se dice que es un ejemplar suelto, lo cual no es del todo cierto pues unos metros más arriba hay otros, más jóvenes y menos majestuosos, que no impresionan tanto pero que son de la misma familia.

El quejigo es un árbol que no se suele hacer demasiado grande, raramente sobrepasa los 20 metros, de hecho El Roble de la Virgen tiene unos 18 metros, lo que nos indica que prácticamente ha alcanzado su límite. Las formas de las copas suele variar dependiendo de la exposición o de la compañía, si se encuentran solos la copa tiende a ser ovalada paro si se encuentran formando un bosque tiende a ser más alargada.

Si preguntamos a los más mayores del pueblo sobre El Roble de la Virgen casi todos nos dirán que siempre lo han conocido así. Tienen toda la razón pues nos encontramos ante un ejemplar de avanzada edad, lo que quiere decir que ha alcanzado su máximo esplendor.

Cuántas veces nos habremos preguntado ¿quién plantó ese roble y cuáles fueron las razones que le llevaron a ello? Posiblemente no lo plantó nadie con una intención concreta.

Hay que pensar que hace bastantes años gran parte de la zona fue un bosque de roble similar a lo hoy es El Rebollar, pero con los árboles más aclarados. Suponemos que cuando aumentó la necesidad de tierra, pastos, madera y leña se taló a matarrasa. Este fenómeno no está claramente documentado pero por situaciones parecidas lo más probable es que ocurriera hace unos siglos, es decir entre el XV y el XVI. Por lo tanto El Roble sería un superviviente de aquel bosque

Los pedrosiños de aquel tiempo talaron aquellos bosques por unas necesidades concretas, hoy aquellas necesidades han desaparecido pero también lo ha hecho el bosque.

Pero todo lo que estamos contando es ya historia, pues hace unos pocos años, la acción de algún desaprensivo ha hecho que este ancestral árbol desaparezca. Permitidme que estas líneas sean un homenaje al roble que tantos pedrosiños han visto y admirado durante sus vidas.